A favor de Pokémon GO, en contra de la demagogia

Por

Pokemon GO


No pude evitar sonreír cuando me dijeron que Niantic había desarrollado un juego de Pokémon, en esta ocasión para smartphone, y que pronto llegaría a España. Me entró la nostalgia noventera y supe que, en cuanto pudiese, me lo descargaría. Así fue y hoy puedo decir que soy una jugadora orgullosa que aún anda buscando a su Pikachu. 

Para mi sorpresa, no fui la única nostálgica, pues el resto de jóvenes adultos que, como yo, crecieron viendo la serie de animación, también decidieron subirse al carro de 'Pokémon GO'. De hecho, observando a mis conocidos, me di cuenta de que se descargaron la app hasta aquellos que no se consideran gamers y viven ajenos a la cultura geek. Tal fenómeno me pareció maravilloso: mis amigos y algunos de sus progenitores estaban encontrando a su niño interior. 

Hoy leí en Twitter que el mundo está lleno de gente que quiere que te vaya bien, pero no mejor que a ellos. Quizá ese sea el problema, que las personas que no son capaces de divertirse no soportan que otros lo hagan. Quizá por eso la sociedad tiene la imperiosa necesidad de dividirse en los que están en contra y en los que están a favor. Y esto puede aplicarse más allá de 'Pokémon GO'. 

No suelo estar a favor de las divisiones y, en consecuencia, de las etiquetas, pero la demagogia que se ha propagado al respecto me ha obligado a posicionarme. Estoy cansada de leer tweets y de ver infografías con comentarios despectivos que proclaman que la culpa del paro juvenil la tiene 'Pokémon GO', que los jóvenes están alienados y que por eso no buscan trabajo o no estudian. Eso sin contar con la polémica generada en torno al abandono y maltrato de animales. 

Me pregunto si antes de que llegase el juego a España no había ya paro, fracaso escolar o perreras llenas a causa de irresponsables y desalmados que deciden abandonar y maltratar a sus mascotas.

Todas las premisas parecen apuntar en una misma dirección: la app de Nintendo no es el enemigo público número uno. Así pues, aquellos que andan por ahí diciendo que están preocupados por si la siguiente generación les pagará la pensión, ya pueden salir de la incertidumbre: probablemente, nunca la cobren y la culpa no será de 'Pokémon GO', sino de un sistema que dejó de mantenerse hace mucho tiempo, desde que la palabra crisis entró en nuestro vocabulario diario.

No obstante, no puedo acabar este artículo en paz con mi conciencia sin condenar los comportamientos irresponsables ligados a la utilización de la aplicación. Empezando por los accidentes de tráfico, la concentración en masa de Central Park o similares y terminando por la irresponsabilidad de no desconectar el GPS cuando se ha decidido acabar con la partida, al igual que se hace cuando este ha cumplido con su función de llevarnos a un lugar desconocido. El sentido común es el pilar de todo: tanto de los juegos, como de la vida.
Sale

No hay comentarios

Cuéntame tu opinión aquí: